Así como otras profesiones, el jefe también tiene su día. Cada 16 de octubre se celebra “El Día Internacional del Jefe”. Pero ¿sabemos cuáles son las mejores cualidades para ser un buen líder?.
Cada 16 de octubre se celebra El día Internacional del Jefe, esta fecha de debe a una historia bastante curiosa. Patricia Bays Haroski, una joven que trabajaba como secretaria en la State Farmn Insurance Company, en Deerfield (Illinois), quien se olvidó el cumpleaños de su jefe, que resultaba ser también su padre. Se encontraba tan desbordada del trabajo que acabo olvidando un día tan importante.
En compensación al día siguiente registró el Día del Jefe, en la sede de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos que se encontraba en su ciudad y cuatro años más tarde, el gobernador de Illinois, Otto Kerner, aprobó su petición y desde entonces se celebra este día. El objetivo principal de este día, consiste en resaltar la labor que ejercen los jefes, destacando sus habilidades, competencias y características.
Comunicación clara y precisa: gran parte del trabajo de un directivo es saber transmitir la estrategia de la compañía tanto a nivel interno como externo, por lo que debe ser claro y conciso, asegurando así que el mensaje se entienda correctamente.
Buena organización: para planificar objetivos y estrategias que sean alcanzables.
Dar buen ejemplo: debido a la relevancia que ocupan, se encuentran siempre en continua observación, tanto por el resto de empleados como por otros superiores. Por este motivo, son considerados en ocasiones modelos a seguir, por lo que deben dar buen ejemplo y comportarse de manera responsable.
Dan apoyo: es decir, buscan ayudar a entender a cada miembro del grupo cuál es su tarea y como alcanzarla en caso de que se presenten dudas.
Negociación: todo jefe debe ser capaz de llegar a acuerdos positivos en momentos de conflictos.
Ser un buen jefe exige mucha constancia y empatía con los trabajadores, entre sus objetivos, debe asegurar que su equipo tenga una buena atmósfera de trabajo y alcancen los objetivos marcados. Desde EUDE Business School os proponemos con nuestro programa de MBA adquirir las competencias necesarias para liderar un proyecto empresarial o el departamento de una organización.
El líder de una organización debe mantener una serie de hábitos si quiere que el trabajo y la actividad en la empresa se desarrolle en perfectas condiciones.
El liderazgo son todas las habilidades que posee un líder para influir en los demás, es decir, hacer que su equipo trabaje en condiciones óptimas para alcanzar los objetivos establecidos. Las técnicas de liderazgo no se centran únicamente en la figura del líder, sino que engloba a todos los trabajadores y a la actividad empresarial.
De la misma manera que es importante conocer qué debe hacer un buen líder, también es necesario identificar los errores que cometen a la hora de desempeñar el puesto. Para tomar conciencia, desde EUDE Business School, hemos querido traeros los principales fallos que se deben evitar para llegar a ser un líder exitoso en el ámbito laboral.
No escuchar
Es esencial que un líder escuche que quieren, necesitan y opinan cada uno de sus empleados. Con esa información a diario podrá conocer que rumbo tomar en cada momento, e integrar a los trabajadores en todo momento.
Falta de empatía
Un jefe necesita ser empático con sus trabajadores, entender que tienen vida más allá del trabajo. Aceptando peticiones y comprendiendo que cada uno tiene sus circunstancias y ritmos. De esta manera se sentirán agradecidos y lo compensarán siendo más comprometidos en sus tareas.
Perder los nervios en situaciones difíciles
El líder debe mantener el control y los nervios ante cualquier situación inesperada o complicada. Es bueno mantener la calma en los momentos difíciles y no dejar que las circunstancias le desborden, solo así podrá tomar las riendas de la situación y encontrar soluciones efectivas.
Desproteger al equipo
El liderazgo consiste en estar junto al equipo para lo bueno y lo malo, por ello, el jefe siempre tiene que apoyar a sus colaboradores aunque las cosas no vayan bien. Siempre van a existir problemas, lo importante no es señalar culpables sino buscar soluciones.
No hacer seguimiento
Para organizar a las personas, es necesario establecer sistemas de seguimiento para comprobar el estado de cada tarea. Se debe diseñar una estructura para ayudar a coordinar y comprobar si los objetivos se cumplen.
La inteligencia emocional en el ámbito profesional es una cualidad muy valiosa. Se ha demostrado que trabajadores con altos niveles de inteligencia emocional se encuentran en mejores condiciones para alcanzar el éxito.
En más de una ocasión cualquier persona se ha preguntado ¿de qué depende el éxito profesional? podemos afirmar que es una pregunta que no tiene una sola respuesta. Formación, experiencia, inteligencia, recursos, suerte, iniciativa, son algunos de los factores que pueden contribuir, sin embargo, se ha demostrado y no podemos olvidar, que un trabajador con altos niveles de inteligencia emocional se encuentra en mejores condiciones para alcanzar el éxito.
Es la capacidad cognitiva que tenemos de conocernos, afrontar a nuestras emociones y las de los demás, y entendernos a nosotros mismos como individuo, ante las diferentes situaciones de la vida. Es decir, saber que sentimientos provocan dichos comportamientos y el porqué de estos, lo que nos ayuda a conseguir controlarlos.
Tradicionalmente hemos oído la fuerte conexión que existe entre el coeficiente intelectual y el éxito que somos capaces de alcanzar en todas las facetas de nuestra vida. Tanto a nivel educativo como profesional, una puntuación alta en el test CI era sinónimo de triunfar en la vida. Sin embargo, en los últimos años, más científicos y psicólogos han rechazado esta idea y consideran otras alternativas de conocimiento.
Desde EUDE Business School os traemos tres factores que componen la inteligencia emocional, y que determinan el éxito personal de cada uno:
1. Automotivación. Esta cualidad nos permite dirigir las emociones hacia un objetivo y mantener la motivación en las metas, en lugar de en los obstáculos.
2. Empatía. Las relaciones sociales se basan en saber los mensajes que los demás emiten de manera consciente o inconsciente. Si somos capaces de conocer estas emociones, podremos conectar más fácilmente con nuestro entorno.
3. Relaciones interpersonales. Tener desarrolladas nuestras habilidades sociales nos ayuda a saber cómo comportarnos en situaciones diferentes y mantener buenas relaciones con los demás.
La inteligencia emocional aporta numerosos beneficios: tener una vida más sana, comprender mejor a los demás, aporta éxito empresarial. Por todo esto, desde EUDE Business School con nuestra Maestría en Dirección de Recursos Humanos buscamos formar profesionales que sean capaces de gestionar el talento en las empresas y tener en cuenta factores tan importantes como este.
El concepto de Customer Experience ha modificado la relación marcas-clientes. Hoy en día las compañías ponen el foco en el cliente, no solo para ofrecerle un buen servicio, sino que buscan hacerle vivir una experiencia única e inolvidable.
A la hora de definir el Customer Experience (CX) hablamos de la suma de todas las experiencias que una persona tiene con una empresa al relacionarse con ella de cualquiera manera, antes de ser cliente y después. Esta interacción se suele producir en tres etapas: customer journey , los momentos de contacto con la entidad, y los ambientales en los que el consumidor comienza a vivir las experiencias con la empresa.
Influye directamente en la percepción que el consumidor tiene de la marca, por lo tanto como consecuencia afecta a la economía y rentabilidad de la empresa a largo plazo. En la actualidad, cada vez son más empresas las que experimentan e incluyen estas experiencias dentro de la filosofía de la compañía. Para que sean positivas se suelen producir en diferentes niveles: racional, emocional, físico, espiritual y sensorial, de manera que atiendan todas las expectativas de los clientes.
El primer paso que se debe tener en cuenta para poder optimizar cualquier experiencia de los clientes es comprender sus necesidades. Solo el 53% de las empresas posee herramientas para medir y mejorar la experiencias de los clientes, siendo un reto actual, ya que la información y medición de los resultados ofrece mejora y conocimiento personalizado de cada individuo.
Cuando las marcas priorizan y tienden a llevar a cabo experiencias con sus clientes, el 77% de los consumidores se compromete a mantener una cierta fidelidad con la marca en cuestión. Esto demuestra como es fundamental estar atento a la forma en cómo se trata a los clientes, una atención personalizada y con empatía, aumentará las posibilidades que conexión entre la marca y los clientes.
Hoy en día los negocios que quieren construir una marca fuerte desarrollan una importante cultura corporativa, entendiendo que el eje central de todas sus estrategias son los clientes y sus experiencias. Desde EUDE Business School buscamos formar a través de nuestra oferta formativa a auténticos profesionales empresariales que lideren el mercado, y satisfagan las necesidades de sus clientes.